Diario de un Bohemio en busca del ascenso – Fecha 5

Atlanta 3 – Deportivo Maipú 1

Por la fecha cinco se enfrentaron, en la noche de Villa Crespo y tras una jornada de mucho calor, Atlanta y Deportivo Maipú. El lector avezado que venga siguiendo estos envíos notará que es el cuarto texto y la quinta fecha. Alguno podrá achacar esto a la vagancia inherente al autor, a las dudas que supo verter en los textos pasados, pero la realidad es que hubo un paro de por medio y el partido con Almagro, al igual que la Finalissima, quedó sin fecha definida, al finalizar la primera rueda aunque, quizás, entre la cantidad de partidos y torneos que hay por delante, queda olvidado, perdido, y no volvemos a saber de él. Porque esta es la Liga Argentina. No trates de entenderla, disfrutala.

Ya que hablamos de lector avezado, el día de dicho cotejo —ya volvemos al tema—, participé de la reunión de padres en el colegio de El Pibito en la que nos mostraron un plan para desincentivar el uso del celular hasta los trece años (y redes sociales hasta los dieciséis). Daremos la batalla. Pero traigo esto a colación porque uno de los puntos que trataron fue la falta de atención que, debido al bombardeo de reels, shorts, y demás contenido dopamínico de corta duración, el cerebro se acostumbra a eso. Por eso, como dijo El Gran Bourne -que no es Grand Bourg- Matt Damon, hay que repetir la trama cuatro, cinco veces en el guion porque la gente mira las películas mientras revisa el celular. Por eso insisto en que es la fecha cinco.

En otro texto que leí por estos días, Victor Millán analiza las falencias de la IA —casi que no hay texto, charla en estos días en la que no se hable de ella. Ya nadie habla de Therians ni de Venezuela. Pasó de moda el Golfo, como todo, viste vos. Como tanta otra tristeza a la que te acostumbrásQueso Ruso«, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. ¡Gracias siempre, InDios!)—. Retomo y repito, para hacerle caso a Matt, las falencias de la IA a la hora de escribir —o de replicar y reformular los escritos de otros— y dice que, en la base, la IA es lacónica por diseño, por lo que busca expresarse con el mínimo de palabras posibles. Esto se debe a tres razones. La primera es que se le pide ser clara y concisa. La segunda es que frases más largas suponen más tokens y, por lo tanto, es más caro. Y, por último, que la mayoría de los documentos con los que la alimentan son textos técnicos, artículos periodísticos y documentación educativa donde esta forma de escribir es la regla. Otra batalla que presentaré desde esta trinchera con mis frases largas, llenas de acotaciones intermedias que hace que uno se pierda en el medio —incluso quien escribe— y dude de si tiene sentido lo que está leyendo. Pero el sentido está. A veces es el devaneo del cerebro convirtiéndose en texto, y no hay nada más humano que eso. ¿Pero no vinimos acá a hablar de fútbol? En parte, pero esto es un brazo, una extensión de Textos Dispersos, y le haré honor.

Buen partido del Bohemio. Con cambios obligados en dos puestos claves por las lesiones de Bernardi y Previtali, por los que entraron Federico Bisanz (clavó doblete) e Ignacio Rodríguez (este fue el de nombre genérico de la asistencia del partido con Quilmes. Nuevamente, para los lectores avezados). Primer tiempo duro que se destrabó con un cabezazo de Bisanz tras un gran centro de Martín García en el último minuto. En el segundo, cuando todo parecía controlado, vino el empate a los 15 por una desatención en un tiro libre intrascendente casi en mitad de cancha que devino en un centro atrás y gol, luego de dos intentos y de agarrar su propio rebote, de un tal Gobetto. Un gusto. Sin embargo, Atlanta reaccionó y a los 27 Bisanz volvió a ponerlo en ventaja con una linda definición, y a los 33 Galeano, que había ingresado en el primer tiempo por el lesionado Moreira, luego de un buen enganche y centro de Fedele, cabeceó para el 3-1. Los doce minutos restantes fueron para probar la paciencia del rival y hacer tiempo todo lo que el árbitro permitió hasta marcar el final de la goleada en la noche de Villa Crespo.

En nivel de odio al rival, podríamos decir que me es indistinto, si bien el historial no nos es favorable —de 10 encuentros, con el de ayer, Atlanta ganó solo dos, Maipú seis, y, por lo tanto, matemática de primero, dos empates—. La única imagen que tengo de Maipú es la de la final con Riestra en la que el cinco del equipo el poder salió a la cancha tomando la bebida energizante que tienen en la casaca, de las más feas que se ha visto. Por lo tanto, si para hablar de Maipú termino mencionando a Riestra, diría que lo de indistinto es lo que más se acerca. La próxima, si no hay paro ni termina de estallar la tercera guerra mundial, vamos contra Temperley, un equipo al que no quiero nada y que encima son amigo de los sin colores, pero lo tendré que ver desde lejos.

Por último, el día del partido me hice de la hermosa camiseta alternativa del Bohemio y se celebra doble que haya debutado con una victoria, lo que puede condenarla a ser la utilizada en cada partido de lo que resta. Haremos un seguimiento al respecto para convertir la insustancial cábala en ciencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

This website stores cookies on your computer. These cookies are used to provide a more personalized experience and to track your whereabouts around our website in compliance with the European General Data Protection Regulation. If you decide to to opt-out of any future tracking, a cookie will be setup in your browser to remember this choice for one year.

Accept or Deny