Diario de un Bohemio en busca del ascenso – Fecha 17

Atlanta 3 – Gimnasia de Jujuy 0

“¿Puede alguien decirme Me voy a comer tu dolor, y repetirme Te voy a salvar esta noche?” (El infierno está encantador)

Se hace muy difícil intentar escribir de fútbol en un fin de semana como el que acabamos de pasar en el que la muerte del Indio se llevó una parte nuestra. Fueron unos días en los que quedamos en pausa y necesitados de la compañía de los que estaban igual. A eso fuimos a Domínico. A llorar y cantar entre los nuestros. El sesgo de confirmación que nos diera cobijo. En especial, sabiendo que los miserables de siempre, algunos vestidos de periodistas ensuciando la profesión en su día, iban a tratar de hacer su gracia, con la impunidad que dan las redes, para demostrar su autopercibida superioridad, contarnos que a ellos no los conmovía y tratar de sumar interacciones menospreciando lo ocurrido, al artista, a la gente. Y lo mejor que podemos hacer es ignorarlos.

“Cuando ya abandone mi nombre a merced de miserables, tal será mi vergüenza que enviaré mi fantasma a librarme de ellos” (Pinturas de guerra).

Ese cobijo fue lo que busqué durante estos días en cada situación. Incluso fui a la cancha solo con las ganas de presenciar el minuto de silencio, el canto de Vamos Los Bohemios con la melodía de La Bestia Pop (comenté hace un par de envíos que somos una de las pocas hinchadas con una canción hecha con un tema de los Redondos), buscar las banderas con frases del Indio, escuchar la selección de canciones del entretiempo que, como debe ser, fue todo Redondos. Es cierto que no necesitábamos un reconocimiento oficial que acompañara nuestra tristeza. Ni una mención del antipueblo que nos gobierna, ni la Casa Rosada, ni el Congreso (todas palabras y puestos menores comparados con el mundo que nos dio el Indio). Pero fue lindo ver cómo todos los clubes, que es algo que amamos (y los menciono porque acá se supone que debería estar hablando de fútbol), lo recordaban. Incluso los exvecinos.

Nadie es capaz, no pueden borrar mis recuerdos, nadie es capaz de matarte en mi alma” (“Pabellón Séptimo (Relato de Horacio)”)

El viernes antes de enterarme de la noticia, con esas coincidencias con las que el humano intenta entender la oscuridad, justo había pensado en retomar un texto que tengo colgado en el que hablo del Indio y de Robe (que se nos fue el año pasado), dos de mis artistas preferidos. De cómo las canciones se van metiendo o aparecen en diferentes situaciones de la vida. Pero después no hubo forma de escribir, de laburar, de nada más que escuchar los discos y que se vinieran los recuerdos de tantos momentos que pasé acompañado con su música.

En la noche del sábado fui a un recital con las mismas expectativas que a la cancha pero no hubo mención alguna. No puedo negar que quedé decepcionado, así que, con La Patrona, fuimos en búsqueda de más y terminamos en un bar por el Parque Centenario en el que una banda amateur nos dio una pequeña dosis de Redondos para saciar esa necesidad que teníamos la mayoría de los que estábamos ahí de saber que el mundo ya no era igual y que se materializó en un canto unísono de ojos lacrimosos (llorando con un ojo y sonriendo con el otro).

Lo que se vivió al otro día en Domínico fue hermoso y necesario. Hermoso dentro de la tristeza que nos embargó durante todos estos días; una catarsis en comunidad de esas que solo nosotros los argentinos podemos hacer; el poder de la música en todo su esplendor. Y cuando, de ahora en más, nos sorprenda una canción en un momento inesperado y nos asalte la angustia de la certeza de saber que ya no está, deberemos aferrarnos a la dicha (que no siempre es una cosa alegre) de haber sido contemporáneos del Indio Solari, y solo seguir cantando.

Yo sé que no puedo darte algo más que un par de promesas, no. Tics de la revolución, implacable rocanrol Y un par de sienes ardientes que son todo el tesoro” (“Juguetes Perdidos”)

PD: Para los que se lo preguntan, y no leyeron el título, a los jujeños los fumamos en pipa y quedamos punteros. Ganó el Pellerano bueno. Nos veremos la próxima ya con el mundial iniciado, quizás para hablar de fútbol y en lo que será la última fecha de la primera rueda del Nacional (aunque queda pendiente el encuentro con Almagro). Chau, Indio. Ya se te extraña. Gracias por todo.

Newsletter

Suscribite para recibir las nuevas publicaciones

Seleccionar el/los newsletter:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.