Atlanta 1 – Temperley 0
Después de unas semanas grises, nubladas y frías, con breves hiatos en los que al menor atisbo de sol, si uno hacía silencio, podía escuchar la sinfonía de los lavarropas del barrio trabajando al unísono, clima que algunos creemos que puede ser la venganza inglesa tras la eliminación mundialista en el partido más importante que vivimos en muchos años (fuimos muy felices en el Mundial, no hay que olvidarse. De paso, va desde acá mi abrazo a la familia Messi), el domingo salió el sol para dar el marco perfecto para un día de cancha. Y los domingos de tuco y de cancha, y el almacén que sea cae y se cae. Nenas que crecen, viejos que palman. Y una pared que le grita a un amor “No puedo olvidarte”. (¿Qué pasa en el barrio?, de Caballeros de la Quema)
Previo paso por el bodegón bohemio, que en estos días fue declarado Sitio de Interés Cultural, para hacernos de una milanesa con fritas (a las que ahora que son Sitio de Interés parece que gustan de dejar con la cáscara. Puede que la cercanía con Palermo esté dejando sus huellas), fuimos para el Gran León. En la platea, el clima, a pesar de que estábamos cuartos, no era optimista. Veníamos de dos derrotas consecutivas, con siete (SIETE) goles en contra, y Temperley, que había caído en la última fecha contra Gimnasia y Tiro de Salta, estaba un punto arriba nuestro. Tampoco ayudaba que Pellerano tuviera que meter mano en la defensa casi completa, por la expulsión de Rojas, Martín García, uno de los mejores del Bohemio en lo que va del torneo, que había llegado a la quinta amarilla, y la lesión de Moreira, por los que ingresaron Ostachuk, Mendoza y Galeano. También el técnico decidió cambiar a #LaPelotaSiempreAlDiez Bernardi, que no viene con buenos partidos, y poner a Rivero en su lugar, y Federico Álvarez por Ignacio Rodríguez.
Pero esa idea que rondaba en las mentes brillantes de La Platea De La Calle Humboldt, donde, en contraposición, el sol caía amablemente, de que Temperley estaba mejor, quizás amplificada por esto de que los partidos se transmiten por LPF Play, nadie los ve y solo se basan en las posiciones de los equipos o en lo que se puede vislumbrar en un resumen, esa idea de superioridad, decía, se vio derrumbada ante un planteo mezquino del visitante que nunca tuvo intenciones de ganar.
En el primer tiempo, Atlanta hizo las cosas bien y contó con algunas chances para ponerse en ventaja. Pero el golero le sacó una a Quintana que todavía no le encontramos explicación física, ya que, tras un tiro de esquina, el Vikingo se encontró con una pelota en el área chica y Morrone, con un buen manotazo a puro reflejo, la sacó. Y también controló un cabezazo no muy ortodoxo ni potente de Castro Ponce. Uno lee esto y dice Bue, tampoco hicieron tanto. Y es cierto. Pero, por lo que se ve, no se necesita mucho más para pelear en esta categoría.
En el segundo tiempo, Temperley mejoró pero solo en la posesión de la pelota. Sin ver el resumen, no recuerdo ninguna atajada de Rago (claro que si venimos de comernos siete en dos partidos, en las últimas fechas tampoco deben abundar las atajadas de nuestro uno). Y cuando todo parecía apuntar a un anodino 0-0, el ingresado Nacho Rodríguez pateó de afuera, pelotazo que dio en la mano estirada de un defensor del Gasolero. Nuevamente, Previtali se hizo cargo del penal y puso el 1-0 definitivo a los 42 del segundo tiempo. Hermoso momento para ponerse en ventaja. Y sacarles una foto mientras se dirigen de regreso a su casa.
Triunfazo bohemio contra estos a los que no quiero nada (la parte de Odio al rival la vengo olvidando, sobre todo en la segunda vuelta pero no hubo ningún equipo que haya cambiado así que se mantiene todo igual) para quedar a dos de la punta. Hoy se enfrentan Gimnasia de Jujuy, que sigue puntero, contra Tristán Suárez, que viene escolta con los mismos puntos que nosotros. Pero como se da en esa plataforma en la que me olvido, posiblemente vea el marcador final, como cuando al PC Fútbol (¡obra maestra!) lo jugaba en Modo Resultado.
La semana que viene nos toca el interzonal contra Ferro en Caballito que viene puntero.
Y ya que retomé el tema de las recomendaciones, para cerrar dejo este programa en el que invitan a un músico para que elija un disco, lo escuchan y van hablando del mismo. En esta ocasión, Jorge Drexler sobre Caetano. Y en HBO, Un Poeta, película colombiana sobre un escritor que, ante su mal momento económico (entre otras cosas), se convierte en profesor y descubre una joven promesa. Nos veremos la próxima.