Chicago 0 – Atlanta 1
Para el partido con Chicago, Pellerano decidió meter mano en el equipo. El cambio más llamativo, por nombre más que por el presente (recordemos que venimos de comernos diez goles en cuatro partidos), fue la salida de Rago. En su lugar ingresó Kaleniuk. En la defensa regresó Martín García por Mendoza. Y en el medio entraron Morales y Dramisino (ambos llegaron en el receso de mitad de torneo al Bohemio) por Rivero y Rodríguez Puch.
En el primer tiempo, los cambios se sintieron ya que Atlanta fue el que manejó la pelota y, a los trece minutos, aprovechó un pelotazo de Kaleniuk que Dylan Gissi, un conocido por Villa Crespo pero que algunos pueden recordar como la pareja de una de las que entró en Gran Hermano (¡qué data manejo, eh!), calculó mal y Nacho Rodríguez, El Hombre De Los Goles Importantes (falta poco para volver a jugar con los exvecinos), ley del ex mediante, definió por arriba ante la salida de Massuero. Golazo y fiesta en Mataderos donde el clima estaba caldeado. Me parece que el Verde no quiere ganar, tiene ganas de cobrar, bajaba el aliento de la parcialidad local que venía de perder el clásico con los Sin Color. Encima Kaleniuk se lució con una doble atajada luego de un cabezazo de Rogoski que parecía imposible y el rebote le quedó al cuatro del local que quiso definir por arriba del arquero, la pelota dio en el travesaño, picó en la línea y con otro manotazo el uno bohemio evitó lo que sería el empate.
En el segundo tiempo Chicago con un par de cambios se fue al ataque y el árbitro quiso hacer su aporte para el clima que se iba poniendo cada vez más espeso y expulsó a Quintana por un supuesto codazo que no fue contra otro exAtlanta, Lucas Ambrogio, también conocido como El Que Echaron Apresuradamente Contra Morón En El Reducido. Pensarán que esto es como los presos que ninguno es culpable. Pero no. Son estos dos casos y los videos los pueden ver para darme la razón. Y la expulsión de Quintana, lo dije el envío pasado que es uno de los mejores del equipo, nos complica para la próximo partido que será este miércoles contra Patronato, fecha reprogramada por la final del mundo (¡Te extraño, Copa del Mundo!). Y ya que hablamos de la copa, esta semana toca odiar a Simeone (tampoco me olvidó de cuando filtró el audio diciendo que prefería a Cristiano que a Messi en medio del Mundial 2018, con todos los problemas que tuvimos) y dejar de querer a los hinchas del Colchonero por el destrato a Julián Álvarez. Lo lamento, Joaquín, no es con vos. Yo les tenía cariño y les hiciste un temazo (“Para entender lo que pasa hay que haber llorado dentro del Calderón, que es mi casa. O del Metropolitano donde lloraba mi abuelo con mi papá de la mano”), pero hay prioridades. Sino preguntale al boludo de Samuel Jackson.
Chicago finalmente no pudo aprovechar al hombre de más ya que sus arremetidas fueron vacuas sin lograr inquietar siquiera a Rago que había entrado por Kaleniuk. Las lesiones tampoco nos vienen ayudando en el tramo final del torneo. Pitazo final y doble celebración porque los pintores terminaron una pequeña obra que metimos en casa la misma semana que adoptamos un perro (para los que les quedó la duda del envío anterior, le quedó Lengüetazo de nombre nomás y pasó de ser El Guardián del Balcón a El Dueño Del Sillón). Porque por acá al estrés nos gusta profundizarlo.
Con esta victoria importantísima quedamos cuartos con un partido menos que Gimnasia de Jujuy (segundo) y Temperley (tercero). Y para sumarle un interés extra al cotejo del miércoles (aunque supongo que un Patronato-Atlanta ya es atractivo de por sí. ¿Qué otra cosa tenés para hacer un miércoles a las 15:30?) es que si gana Patronato pasa a los exvecinos y estos quedarían en zona de descenso a diez fechas del final. Falta un montón pero…Igual, necesitamos ganar para que no se nos aleje Tristán que sigue de racha.
Como recomendaciones, acaba de salir el libro de mi viejo Buenos Aires y sus barrios. Apuntes de un caminante urbano. Se consigue por acá. Y esta charla entre Emilio González Moreira, uno de los que más sabe de juegos y que más me hace reír, y Luquitas Rodríguez, que me cae de diez.
Nos veremos la próxima que debería ser en unos días.