Gimnasia de Jujuy 1 – Atlanta 2
Llegamos a la última fecha con chances de meternos en la final. No es poco. Es cierto que venimos corriendo de atrás (algo que te puede venir bien o mal), que no dependemos solo de nosotros (algo que también te puede jugar a favor o en contra) y que los de arriba parecieran estar contando con una ayuda extra: basta con analizar el penal que les cobraron el sábado como una pequeña muestra, que no ayuda a despejar los fantasmas que se crean ante cada definición del ascenso (¿cómo viene Madryn de cara al reducido?).Pero nada ni nadie puede sacarnos la ilusión con la que viviremos esta semana. Una ilusión; se necesita siempre una ilusión. Una pasión; se necesita siempre una pasión. (Difícil, de Los Piojos)
El empate del sábado entre Tristán y Almagro nos dio una vida más tras la dura derrota del fin de semana pasado en Salta. Si el equipo de Ezeiza hubiera convertido ese penal malhabido, ya no tendríamos chances. Pero hubo justicia (divina, futbolística o la que sea) y el uno de Almagro lo tapó.
Para la visita a Jujuy, en el duelo de hermanos, el Pellerano bueno metió dos cambios: Ostachuk por Rojas, que había visto la roja el partido anterior, y Bernardi por Ignacio Rodríguez. Pero a los quince del primer tiempo, todo lo que había preparado el DT Bohemio cambió, ya que, en un pique largo, Álvarez, que venía desequilibrando por la banda derecha, sintió un pinchazo y tuvo que salir. En su lugar, entró Nacho Rodríguez, El Hombre De Los Goles Importantes, que le hizo honor a su apodo, recientemente inventado, y en el segundo tiempo, casi en el mismo momento en que Racing de Córdoba se ponía en ventaja ante los Sin Colores y los dejaba al borde del abismo, tras un tiro de esquina de Rodríguez Puch, que había ingresado por Bernardi, cabeceó solo para poner el 1-0.
Diez minutos más tarde, el que definió de cabeza fue Puch, luego de un buen centro de Castro Ponce, y estiró la ventaja. Silencio en Jujuy, que veía cómo sus sueños de final se desvanecían y las reminiscencias del 3-0 en Villa Crespo comenzaban a horadar sus convicciones. ¡Fah, cuánta poesía, Fede! Estás dejando todo por este equipo.
Pero nada es fácil, ya lo hablamos, porque esto es Atlanta y primero hay que saber sufrir (ya tenemos maestría en eso, podríamos pasar a otro estadio) y Gimnasia, perdido por perdido, se fue con todo para adelante. La tranquilidad de la ventaja nos duró poco, ya que cinco minutos más tarde el Polaco Menéndez, uno que conoce la categoría por haberla militado con Independiente, puso el 2-1. Y, de ahí en más, se vinieron veinte minutos (más seis de adición) de sufrimiento.
El autor del gol tuvo dos más para empatar (una de taco que era un golazo) pero esta vez la fortuna estuvo de nuestro lado y nos hicimos de los tres puntos. Encima, Chacarita por una vez hizo las cosas bien y le ganó a Temperley en Turdera, lo que nos ubicó segundos y dejó al Celeste casi sin chances para la última fecha (deberíamos perder tanto nosotros como Tristán, y Temperley ganar por más de seis goles).
En la pelea de abajo, las cosas cambiaron un poco. Chicago acaba de empatar con San Martín de San Juan (esto es rabiosa actualidad) a puertas cerradas, por los desmadres entre ellos mismos de la fecha pasada, y quedó con los mismo puntos que Patronato (37), a dos del Funebrero (39). Así que todo se definirá en la próxima, en la que se enfrentan Chacarita con Chicago, por un lado, y Atlético Rafaela (ya sin chances de reducido) contra Patronato, por el otro.
En la otra zona, las cosas también están parejas. Ferro se comió tres con un Chaco For Ever que no jugaba por nada y Godoy Cruz, que no para de ganar y golear, quedó a dos. Y en la lucha por el descenso, los Sin Colores finalmente dieron vuelta el partido en Córdoba y quedaron a la espera de la visita de San Miguel a Defensores; pero si el Trueno Verde gana hoy, también podría forzar un desempate múltiple en la última (y complicar a Defensores de paso, un club al que no le tengo nada de cariño). Hoy todos somos Jano’s.
Para apaciguar la espera hasta el sábado, días que viviremos en tensión los que gustamos de este deporte y, en especial, los que todavía peleamos por algo, y ya que ese día es Halloween (no me voy a poner nacionalista ni nada por el estilo), recomiendo relajar con un poco de cine de terror. Ayer vi Evil Dead: En llamas, la última, por ahora, de las Evil Dead, saga que, si no la vieron nunca, recomiendo (y, cuando lleguen a Army of Darkness, la van a pasar de diez).
Nos veremos la próxima con lo que deje la última fecha. Y cierro con un temazo de Ska-P acorde: Tener fe, seguimos en pie.