Gimnasia y Tiro 3 – Atlanta 1
Este fin de semana salió todo mal futbolísticamente, lo que hizo que me costara ponerme a escribir y me distrajera con cualquier cosa. Tanto es así que incluso me fui a nadar a la mañana, en lo que sería mi hora diaria de escritura (que tampoco suele ser una hora, pero más o menos). Lo que más me gusta de ir a nadar es terminar. Es más, creo que el mejor momento es cuando, ya en casa, salgo de bañarme. El cuerpo tiene restos de ejercicio, un cansancio que se traduce en bienestar. No hay nada de eso de disfrutar el camino. Es solo el resultado. Así vivo.
Para arrancar a hablar de lo que nos compete, la semana pasada nos enteramos de que llegó el momento de empezar a pagar para ver el fútbol de ascenso. A lo largo de los envíos fui mencionando algunos de los problemas o fallas que, para mí, tiene el servicio, varios groseros, pero, obviamente, no pude evitar caer. Es cierto que todos los servicios de streaming empeoraron. Por poner unos ejemplos: Prime tiene en su catálogo muchas películas que no cuentan con la opción de verlas en su idioma original, solo dobladas (un flagelo que se viene replicando en los cines. ¿Nos volvimos más pavotes o más vagos con la tecnología?); otras que no tienen subtítulos; y ahora agregó la de mostrarte películas que están en otros servicios y que no podés ver, o que alguna vez tuvo. Disney metió publicidades en algunos de sus planes (algo que seguramente se replicará en todas con el tiempo). Nos van ofreciendo cada vez peores servicios a mayor precio. Es el capítalismo, estúpido. Pero, para los que vivimos la época de solo poder escuchar el partido cuando nuestro equipo jugaba de visitante, hay que decir que tener la opción de verlo (aunque a veces sea vislumbrarlo) es un lujo. Nos conformamos con poco. Tome mi Visa, señor Chiqui Tapia.
¿Me estoy distrayendo o no quiero hablar de lo que pasó el viernes?
Para la visita a Salta, Pellerano logró mantener a los mismos once de la victoria contra los tucumanos, algo que, creo, no había podido hacer en todo el torneo, en gran parte por la cantidad de lesiones que sufrió el Bohemio.
Atlanta no había arrancado mal. Tuvo una clarísima en los pies de Nacho Rodríguez que se fue apenas afuera. Pero Gimnasia se puso en ventaja luego de una mala salida que lo dejó mal parado al Bohemio y un tal Fabricio Rojas aprovechó pegándole de afuera, no muy esquinado, pero Rago no tuvo una buena respuesta. Atlanta reaccionó bien y llegó al empate luego de una buena combinación entre Castro Ponce y Sosa, que terminó con un pase atrás para que Rivero marcara el empate. Minutos más tarde, la visita tuvo la chance de poner el 2-1 en dos oportunidades: Álvarez le pegó, atajó Cosentino, el rebote le cayó a Rivero pero el uno del local volvió a hacerse del balón.
Todo se complicó cuando, a los 29 minutos de la segunda parte, Rojas, no el de ellos sino el nuestro, se fue expulsado, y de esa jugada vino el 2-1. Pellerano metió un par de cambios y mandó al equipo para adelante (hay que reconocer que perder por uno o por dos a esa altura ya era lo mismo), pero en una contra Gimnasia sentenció el cotejo. 3-1. Final y depresión irremontable.
Y eso fue apenas en el inicio del fin de semana. El sábado, Tristán, tras un penal discutible que el árbitro convalidó instantáneamente, le ganó por la mínima a Patronato. Y se nos fue a cuatro, con seis por jugar, lo que hace que dependamos de varios resultados (además de que deberíamos ganar los dos que nos quedan, tarea compleja si las hay). Chaca, con poco, se impuso ante Maipú, y la derrota de Chicago del domingo los dejó a los de San Martín y a los de Mataderos igualados (y a ambos a un punto nomás de Patronato). Una masacre que hace que valgan los quince mil pesos de la plataforma de fútbol de ascenso. Y, del otro lado, los Sin Colores sacaron un empate ante Los Andes y quedaron a dos del descenso. ¿Que podrías ser peor? Eso no me arregla, eso no me arregla a mí. Se te extraña, Indio. Te fuiste y le dieron un premio por una canción a Wanda.
La próxima vamos con Gimnasia de Jujuy allá, que nos igualó en puntos. Ojalá sea un fin de semana con mejores noticias.