Atlético Rafaela 2 – Atlanta 3
La jornada no había arrancado del todo bien, con la victoria en el último minuto de los exvecinos contra Patronato, su rival más cercano en la lucha por el descenso. Otra vez sin gente, claro, formato con el que parecen sentirse más cómodos, ya que lograron seis de seis. Dato. Igual, siento que se van a salvar. Pero ojo con los Sin Colores, que quedaron a dos de entrar en esa zona y tiene un fixture difícil.
Por nuestra parte, que, aunque nos guste un poco ver los juegos del hambre, es la que realmente importa, para la visita a Rafaela, Pellerano metió tres cambios: el regreso de Quintana tras cumplir su sanción de cinco amarillas (se comió una al minuto de juego para volver a meterse en ese rubro) por Morales, Ostachuk por Moreira (que también había llegado a la quinta) y Romero por Rodríguez Puch.
Rafaela fue un claro dominante durante el primer tiempo pero, ante su deficiencia a la hora de definir, que también se cruzó con algunas grandes atajadas de Rago, Martín García decidió darles una mano. Hay que decir que complicado por un campo de juego en muy malas condiciones pero, con un intento de despeje inexplicable en el área chica, puso el 1 a 0 para el equipo local. Sin embargo, cuando todo se hacía cuesta arriba, una buena combinación del Bohemio decantó en Federico Álvarez, que recibió en el área, encaró al defensor y, ante una mala salida del arquero, definió al primer palo para empatar las cosas.
En la segunda parte, Atlanta se asentó y tuvo algunas claras antes de que llegara un centro atrás que Rivero definió de taco (una definición que me cansé de hacer en mis épocas de futbolista; todo el que se cruzó conmigo en una cancha sabe de lo que hablo) para poner el 2-1. Y diez minutos después, luego de un tiro libre, Rafaela quedó mal parado, Rojas habilitó al recién ingresado Galeano (en lugar de Rivero) y este definió cruzado para poner el tercero.
Todo parecía encaminarse a un cierre tranquilo, pero apareció el famoso Esto es Atlanta y, con el tiempo cumplido, Quiroga puso el 3-2. No solo eso, sino que, cuando el árbitro dio cinco más, Atlanta regaló un tiro libre en el borde del área, una característica del equipo de Villa Crespo que, cada vez que va ganando por la mínima, cede una jugada de pelota parada al rival en el final. Por suerte, si es que existe, luego de un centro, el mismo Quiroga no llegó a conectar cuando toda la defensa bohemia había perdido la marca (y eso que ya habíamos metido línea de cinco).
Triunfazo en una cancha siempre difícil que nos posiciona terceros, a tres puntos de Tristán, que el fin de semana no pasó del empate con Quilmes, y a uno de Temperley, que se le dio vuelta a Gimnasia de Jujuy, el, ahora, cuarto de la zona. Todo muy parejo para el cierre del torneo con doce puntos en disputa. La fecha que viene vamos contra San Martín de Tucumán, que se juega el acceso al reducido, aunque no podré estar en la cancha. Además, el lunes será el aniversario 122 del club. Vamos a la lucha, vamos viejo Atlanta.
Para ir cerrando, les dejo algunas recomendaciones. Por un lado, vi el documental Pulp: ¿Qué harías por una canción más?. Muy bueno, y eso que no soy un fanático de la banda. Está en Mubi. También Bugonia, la última de Yorgos Lanthimos sobre dos hombres que secuestran a una empresaria convencidos de que es una extraterrestre que busca destruir la Tierra. Conspiranoia, extraterrestres y más. Está en HBO.
Por último, mañana se retira de la selección Messi, el jugador más grande de la historia del deporte que tanto nos gusta. No sé si estamos preparados para el después. Lo vamos a extrañar mucho. De acá comienza El Legado. Y ya que estamos, les dejo un tema del último disco de Los Calzones dedicado al 10.